Donde hay billetes, hay lujos.
Y así se ha dado un lujito —o varios— el equipo de los Nets formando una quinteta de respeto… pero no invencible.
El equipo neoyorquino sumó en el último tiempo al ala-pivot Blake Griffin, un veterano nada despreciable para la búsqueda de un campeonato para los dirigidos por la leyenda Steve Nash. A él se le suma LaMarcus Aldridge, otro veteranazo de 15 temporadas y muy buenos números.
El objetivo de Brooklyn Nets está en las Finales, en el título. Unir a James Harden con Kevin Durant y Kyrie Irving impulsó la necesidad de ganar, pero también las ganas, y los recientes fichajes de jugadores All-Star como Blake Griffin y LaMarcus Aldridge, confirman la situación.
De este asunto se desprenden dos aristas, la de los aficionados o fanáticos que piensan que es bueno formar equipos así, a billetazos, o también los que piensan que le resta emoción a la liga, que aunque los Nets no tienen nada ganado, si son serios aspirantes a arrasar en lo que resta de la temporada.
Por lo pronto los Nets ya metieron ruido, un equipo que desde su fundación en 1967 no ha obtenido un campeonato de liga, es momento de frenar el mediatismo de los Lakers y LeBron James, de quienes dicho sea de paso hacen su parte con rumores que ubican al All Star Stephen Curry firmando para los Lakers.
¿Cómo la ven?, que se arme una final Lakers-Nets, ¿es sano cuando una liga pierde competitividad y todo se centra en dos o tres equipos?
El tiempo nos definirá si los resultados, los egos, los dineros, etcétera, etcétera, dará para unos Nets de antología o simplemente se desintegrarían al final de la temporada.
Total, que tanto es tantito el gozar a varias estrellas juntas en el intento de formar un “Dream Team”.
Saludos y gracias por tu lectura.
