El campeón del mundo de los pesos pesados, Tyson Fury, ha sido operado de ambos codos tras sufrir una grave lesión antes de su segunda victoria sobre Deontay Wilder, según ha declarado el padre del británico, John Fury.
Tyson, de 33 años, consiguió una emocionante victoria en el undécimo asalto contra el estadounidense para retener su título del CMB en octubre en Las Vegas.
“Tyson estaba muy lesionado al entrar en esa pelea”, dijo John Fury a BT Sport.
“Estaba perjudicado desde el principio. No era un combate de boxeo, ¿verdad?”.
Tyson fue derribado dos veces en el cuarto asalto antes de noquear a Wilder en un combate brutal para seguir invicto y campeón del mundo.
“Mi hijo es el número uno, una leyenda y se hablará de él durante cientos de años”, añadió su padre. “Es así de bueno y tiene ese deseo ardiente de que nunca le ganen.
“Tuvieron que inyectarle cromosomas en ambos codos. Le operaron durante seis horas, todo el día en el hospital, para que se las arreglaran. Le tuvieron que quitar unos espolones óseos.
“Me dijo después: ‘No podía boxear, no podía trabajar el jab. Si hubiera fallado el jab, me habría quedado cojo y no habría podido pelear.
“El dolor al lanzar el jab era insoportable, así que estaba luchando contra dos personas: el dolor de mi propio cuerpo y él. Todo lo que podíamos hacer era una guerra y yo quería ganar más que él'”.
Fuente: BBC.
