Brandon Moreno y Deiveson Figueiredo entregaron cuerpo y alma en la batalla estelar de la UFC 256. Ambos gladiadores tuvieron sus momentos sobre el octágono, aciertos, errores, pero al final de la noche, un empate mayoritario le permite al brasileño conservar el campeonato peso mosca de la empresa ante un mexicano que cayó con la cara a las lámparas.
La naturaleza de campeón de Figueiredo se vio desde el primer round. Mantuvo la pelea a la distancia, pero conectando cuando era necesario. A pesar de ello, las ganas del mexicano lo hicieron lanzarse al ataque, consiguiendo buenas combinaciones.
En el segundo asalto comenzaron los problemas para Brandon, ya que aunque no logró conectar sendos golpes, mandó al campeón a la lona, Lamentablemente, en su intento de quitarlo de encima, Figueiredo le picó el ojo derecho. Eso no mermó a Moreno quien se recuperó y lanzó metralla.
Una calca resultó el tercer round, pero ahora, Moreno se vio mermado por un golpe bajo del brasileño. ‘The Assassin Baby’ tardó en recuperarse, pero en cuanto lo hizo trató de recuperar terreno, buscando el rostro de Figueiredo.

El penúltimo rollo nos mostró lo mejor de Brandon. Combinaciones, sumisiones… Moreno parecía se podía llevar el combate, pero de nuevo Deiveson logró recuperarse tomó distancia y volvió a ser efectivo sobre el ya muy castigado rostro del azteca.
Para la última escena, ambos hicieron acuse de cansancio, El campeón se sintió con la victoria y tomó distancia. Moreno necesitaba llevarse el round, pero la vista ya estaba muy cansada y los pies no le dieron para perseguir al rival. La decisión se fue a las tarjetas.
Es entonces, donde la decisión de los jueces puso un 47-47, 47-47 y un 48-46, reflejando en papel, lo que los aficionados vieron sobre el octágono. Una de las más grandes reyertas de la UFC, la cual tiene cara de poder convertirse en una segunda edición.
Fuente: Marca.
