Qué representa para una enfermera que hace un juramento bajo los marcos éticos de su profesión y que le indica que a pesar de las circunstancias del caos, esta hecha profesionalmente y con un riguroso sentido de vocación a salvar vidas, aún cuando su vida se encuentre expuesta al riesgo que representa mantenerse en el cumplimiento de su juramento… la pasión por hacer lo que le gusta, contribuir a salvar vidas.
Por: Fabiola Rodríguez
La historia que se va a narrar no tiene nombre específico, ella representa y forma parte de toda la comunidad del sector salud, las y los héroes de batas blancas que hoy enfrentan en el centro de batalla la lucha más aguda y quizás la más mortal. A ella la llamaremos “Guerrera con Cofia” porque su escenario de batalla es el área de Covid en la Unidad Médica Familiar número 3, el IMSS de Ejército Mexicano.
Su familia nos pidió mantener el anonimato de su nombre por no querer dañar su trabajo, por eso a esta joven enfermera de 24 años quien ingresó apenas a laborar en el Instituto Mexicano del Seguro Social el pasado mes de marzo, la llamamos “Guerrera con Cofia”.
Ella hace menos de 2 años, hizo el juramento tradicional como enfermera en el acto académico de graduación de la Universidad Autónoma de Sinaloa, como toda estudiante, juro ejercer su profesión honradamente y se comprometió con amor y vocación salvar una vida para ser un héroe, pero salvar 100 vidas para ser una enfermera, ¡así lo ha hecho!
Nuestra “Guerrera con Cofia”, desde marzo ingresó al campo de batalla, como toda una combatiente ante esta nueva ofensiva y vivió una experiencia jamás antes vista; ella llegó recién salida de su preparación académica para enfrentarse en el campo de batalla. La mandaron a la guerra sin fusil y fue ella misma quien se hizo con sus propios recursos y a sus posibilidades de sus instrumentos de protección para estar en el frente de batalla.
Anoche, a través de las redes sociales de sus familiares, pedían a la población quién sabía o tenía un tanque de oxígeno que pudieran rentar, pues nuestra “Guerrera con Cofia”, había caído en el campo de batalla. De manera urgente requería del oxígeno, ella ya no pudo hablar, ya no pudo mantenerse acostada y su pulmón derecho está completamente lesionado, pero también dentro de esta lucha de salud por la que atraviesa, se suma la lamentable situación de que la unidad médica donde ella ha sido pieza fundamental para salvar muchas vidas, es que para ella no hubo el espacio, no hubo la cama, ni la atención médica para ayudarla a sacar adelante su salud.
Su familia tuvo que llevarla a un hospital particular, tuvo que buscar los instrumentos necesarios para mantenerle con vida. Nuestra “Guerrera con Cofia”, después de dar su vida para salvar a muchos, ahora muchos no dan su vida para salvarle a ella.
La unidad del IMSS número 3 no tuvo ni una silla para mantenerla ahí. Ella era de las nuevas enfermeras que ingresaron en marzo al centro de batalla, y por ser personal nuevo y joven se les encomendó estar en el área Covid, las enfermeras con antigüedad se fueron a sus casas a pasar su cuarentena con tranquilidad.
Ella lloraba, ella tenía miedo ante la situación tan impactante que se vive día con día, ya no pudo llorar, el coronavirus le ha arrebatado hasta las ganas de vida.
El relajamiento social que se ha visto desde el regreso a la “Nueva Normalidad”, se ha convertido en la población y en el resto de la humanidad un arma de suicidio, no ha pensado la gente que al caer ellos en la enfermedad, representa egoístamente poner en riesgo a otro sector más, los médicos, las enfermeras, los especialistas, camilleros y demás personal del sector salud.
El reporte de esta mañana que sus familiares nos compartieron, es que ella está atendida en un hospital particular tuvo mínima mejoría de salud. Nuestra “Guerrera con Cofia” aún no puede hablar porque se agota, las fiebres y el dolor de cabeza insoportable sigue siendo el combatiente en la vida de nuestra joven enfermera, y su familia manteniendo la fe y lucha para que salga de este batalla y también para ellos asumir el gasto que representa salvarle la vida, porque el IMSS, la institución donde ella trabaja, no respondió ante este riesgo de trabajo que tiene la vida de nuestra “Guerrera con Cofia” hospitalizada pagando una atención médica por vivir.
