La medallista en el Campeonato Panamericano Juvenil de Ciclismo de Pista visitó el Imdem tras alcanzar uno de sus máximos logros en tres años de carrera.
Mazatlán._ “Nada es imposible, siempre y cuando trabajes con ello”.
Tras su regreso de Guadalajara, Sofía Martínez, ciclista veracruzana radicada en Mazatlán desde los 10 años de edad, compartió su primera experiencia como seleccionada nacional y medallista en el Campeonato Panamericano Juvenil de Ciclismo de Pista.
“Nunca hay que rendirse, en la vida nunca vas a saber que pudo haber pasado después, creo que el éxito está en caer y levantarse mil veces”, compartió Martínez Pérez, medallista de bronce en la prueba de madison.
Hija de contadores, la pasión, disciplina y determinación de Sofía por el ciclismo la han llevado a conseguir cada una de sus metas, aunque en varias ocasiones éstas han resultado toda una odisea por realizar.
“La verdad muchas veces pensé que no iba a lograrlo. Este año ha sido más de bajas que altas y a pesar de todo aquí estoy, se logró la meta que me había planteado a inicios de año, ser seleccionada nacional y participar en el Panamericano Juvenil”, expresó la ciclista de 16 años de edad que entrena a distancia con Jesús Zárate.

Luego de los resultados logrados en Olimpiada Nacional y diversas Copas Nacionales, la doble medallista en la máxima justa amateur celebrada en Aguascalientes, se concentrará en el Centro Nacional de Desarrollo de Talentos y Alto Rendimiento de la Ciudad de México.
“El próximo año mi mayor reto es correr con selección y ganar una medalla individual en mi último año como juvenil en el Panamericano, pero el objetivo está en calificar al Mundial Junior”, manifestó Sofía, quien inició su carrera deportiva en el ballet, pasando por el triatlón y la natación.
Como en casi todos los casos de éxito en la vida de los adolescentes, estudiantes y deportistas, el de Sofía tiene mucho que ver con la familia, la que siempre le ha alentado a seguir adelante y a ser un ejemplo de vida.
“Todos los sacrificios al final valen la pena. Gracias a todas las personas que me apoyaron, esto ha sido un gran trabajo en equipo, tanto mi familia como el Instituto (Imdem), como de las personas que me motivaron. Gracias porque no lo habría logrado sola”, dijo la adolescente quien tiene en su mamá, Evelia Pérez Gaytán, un gran ejemplo a seguir, pues participó en el Primer Giro Rosa realizado en Italia en 1988, una de las carreras por etapas femeninas más prestigiosas del mundo.
