Ray Beltrán cree que este viernes por la noche despejará todas las dudas que hay sobre su calidad en el boxeo profesional, cuando busque un nuevo campeonato mundial en su carrera, el de Peso Ligero de la Federación Internacional de Boxeo, al enfrentarse al peligroso noqueador ghanés Richard Commey, en el evento principal de la cartelera de Top Rank que transmitirá en vivo ESPN desde Temecula, California.
La batalla será televisada en vivo por ESPN y ESPN Deportes en suelo estadounidense, y para toda Latinoamérica a través del serial ESPN KNOCKOUT en punto de las 21:00 horas, tiempo de la Ciudad de México, o 23:00 horas, tiempo de Buenos Aires, Argentina.
Después de haberse consagrado como campeón mundial ligero en 2018, Beltrán tratará de sacarse la espina que le dejó la derrota ante José Pedraza y ahora quiere relanzar su carrera ante un reto mayúsculo como es Commey, quien además es amplio favorito según los apostadores al estar 5 a 1.
“No quiero demostrar nada a nadie. Quiero demostrarme a mí mismo lo que puedo hacer. Han dudado la mayor parte de mi carrera y no importa lo que haga o lo que logre, nunca es suficiente, así que no estoy preocupado por eso”, dijo Raymundo, originario de Los Mochis, Sinaloa.
Destacó Ray que, a pesar de esas dudas, se ha podido mantener entre los diez primeros durante todo este tiempo.
“Lo hice de la manera más difícil. Incluso cuando el deporte o el mundo del boxeo no creían en mí, fue cuando tuve que creer en mí mismo. Creo que por eso estoy aquí. La gente dudaba de mí. Hace diez años, los expertos en boxeo ni siquiera pensaban que yo era un peleador entre los diez primeros. Nadie me dio una oportunidad. Tenía que ir y tomarla, y estoy luchando por otro título mundial”, añadió.
Pero Commey no piensa que Beltrán merezca la faja de la Federación Internacional de Boxeo que estará en juego, y tampoco la posibilidad de acercarse a una posible unificación con Vasiliy Lomachenko en 2020, algo que se le escapó al ghanés cuando se lesionó en su reciente victoria y no pudo enfrentar al diamante ucraniano.
“Ser un campeón del mundo es genial. Regresé a casa y todos me recibieron en el aeropuerto. Fue como una bienvenida de héroe. Fue increíble. Solo le agradezco a Dios por eso”, destacó Commey. “Cada vez que me preparo para una pelea, no trato de noquear a mi oponente. Sólo trabajo duro y siempre el nocaut llega como un bono extra. Mi oponente es un tipo fuerte, un tipo duro, y yo también. Será una buena pelea, pero yo soy el campeón, y voy a quedarme con el cinturón”, sentenció.
Fuente: Espn.
