La controversia en torno a la sanción impuesta al delantero estadounidense Folarin Balogun escaló un nuevo nivel. La Federación Noruega de Futbol (NFF) anunció que presentará una denuncia anteel Comité de Ética de la FIFA, al considerar que el proceso que permitióal atacante disputar los octavos de final del torneo estuvo condicionado por factores externos.
La presidenta de la NFF, Lisa Klaveness, sostuvo que la decisión representa un precedente que puede afectar la credibilidad del organismo rector del futbol mundial. En declaraciones al diario británicoThe Times, la dirigente afirmó que modificar una resolución disciplinaria bajo estas circunstancias compromete la confianza en las reglas que rigen las competiciones internacionales.
“Cuando se elude una norma como esta, se entra en una pendiente resbaladiza que pondrá en peligro todo el fútbol”, señaló Klaveness, quien insistió en que los procedimientos disciplinarios deben aplicarse sin excepciones para preservar la integridad deportiva.
La dirigente también aseguró que el proceso no siguió el conducto habitual y pidió que la FIFA reconozca públicamente lo que considera unerror. Además, criticó la falta de transparencia del organismo por no publicar de manera íntegra la resolución que justificó el cambio en la sanción aplicada al delantero estadounidense.
El caso se originó después de que Balogun fuera expulsado en el encuentro de dieciseisavos de final frente a Bosnia-Herzegovina. Inicialmente debía cumplir un partido de suspensión, pero la Comisión de Disciplina de la FIFA modificó el castigo, sustituyéndolo por una suspensión condicional acompañada de un periodo de prueba de un año, lo que le permitió estar disponible para el compromiso de octavos de final ante Bélgica.
La resolución llegó después de que Donald Trump solicitara al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, revisar la tarjeta roja, al considerar que la expulsión había sido injusta. Posteriormente, Infantino declaró que los órganos disciplinarios de la FIFA actuaban de forma independiente, pese a las críticas surgidas por la secuencia de los acontecimientos.
Klaveness recordó además que la federación noruega ya había manifestado públicamente su desacuerdo con decisiones recientes del máximo organismo del futbol, entre ellas el reconocimiento otorgado por la FIFA al mandatario estadounidense en diciembre pasado, postura que reforzó la distancia entre la NFF y la dirigencia encabezada por Infantino.
En el plano deportivo, la presencia de Balogun no cambió el desenlace del encuentro, ya que Bélgica derrotó 4-1 a Estados Unidos y aseguró su clasificación a la siguiente ronda del torneo. Sin embargo, el debate sobre la independencia de los procesos disciplinarios de la FIFA continúa creciendo y ahora podría trasladarse formalmente al Comité de Ética del organismo.
