Barcelona ha encontrado su mejor estado de forma desde que Hansi Flick los dirige y, posiblemente, uno de los mejores de la última década, hoy lo hicieron patente ante el Racing de Santander por marcador de 7-2 cortesía de un brillante Raphinha, un imparable Karim Adeyemi y un buen juego de Lamine Yamal.
Llovía en el Camp Nou y vaticinaba la mala noche que iba a experimentar la visita, sobre todo al tener que soportar al tridente de ataque conformado por Raphinha, Adeyemi y el propio Lamine, quienes protagonizaron la fiesta ofensiva de unos culés que, en la zaga, todavía no convencen.
Joao Cancelo inauguró las hostilidades con un auténtico golazo de pierna derecha, la defensa visitante le permitió acomodarse y la puso inalcanzable para Julen Agirrezabala, pues el balón pegó en la horquilla y se coló en el arco del equipo verdiblanco.
La fiesta de los penales y de Raphinha
Un tiempo por detrás estuvieron los defensores del Racing todo el partido, sobre todo cuando Adeyemi tomaba la pelota por la pradera izquierda, fue una auténtica pesadilla para cualquier marcador que quiso detenerlo.
El brasileño Raphinha puso el segundo del encuentro precisamente desde el punto de penalti y, aunque Maguette Gueye descontó, un autogol de Asier Villalibre, y nuevamente ‘Rapha’ dieron la tranquilidad a los culés en la primera mitad.
Yassir Zabiri puso el segundo del equipo de Cantabria aprovechándose de un enorme error de Wojciech Szczesny, quien ingresó de cambio al descanso por Joan García, pero cometieron otro penal apenas un minuto más tarde que volvió a convertir Raphinha.
Ya con todo decidido y el Racing totalmente jugado, Yamal encabezó otra jugada ofensiva que dejó en Gabriel Jesús, el cuestionado fichaje brasileño no dudó y, de primera intención, definió colocado de pierna derecha para sellar el sexto tanto.
Adeyemi siguió divirtiéndose, volvió a galopar por la izquierda y ahora cedió a Yamal, quien culminó la goleada de un equipo blaugrana que ha marcado 28 goles en apenas seis partidos y ha recibido solamente seis; lidera LaLiga a tres puntos de un Real Madrid que da más dudas que certezas, pero es apenas el comienzo.
