La crisis se esfumó, al menos por una noche. El Liverpool encontró en la endeble defensa del Eintracht Frankfurt el bálsamo perfecto para sanar las heridas de sus recientes cuatro derrotas. En un partido de la UEFA Champions League marcado por la fragilidad defensiva alemana, el campeón inglés logró una contundente victoria 1-5 que, más allá de los puntos, inyecta una dosis de confianza y ánimo en un club venía con el temple bajo.
El Eintracht se presentó con una “moneda al aire”. Si bien su propuesta ofensiva es atractiva y trepidante, la retaguardia resultó un caos, defecto que le había costado muy caro ante el Atlético de Madrid y que el Liverpool no desaprovecharía.
Sorpresivo comienzo del cuadro alemán
Pese a la goleada final, el inicio en Frankfurt fue un reflejo del momento de vulnerabilidad del Liverpool. Una deficiente presión, las coberturas fueron lentas, y el despliegue rápido y preciso del Eintracht concretó el 1-0, obra de Kristensen con una definición rasa tras una formidable transición.
La remontada del Liverpool
La respuesta no tardó en llegar, después de recibir el balde de agua fría al 26′, Hugo Ekitike aprovechó las concesiones defensivas del equipo local. Al 35′, un pase filtrado de Andy Robertson se transformó en un mano a mano, en el que el atacante francés aprovechó para definir ante Zetterer, volteando de inmediato a las tribunas, levantando las manos y pidiendo perdón ante un equipo que lo catapultó a la élite del futbol.
Antes del descanso, ocurrió el quiebre total; la defensa del Eintracht en los saques de esquina resultó catastrófica. Dos córners fueron suficientes para sentenciar el partido antes del medio tiempo. En el minuto 39, Virgil Van Dijk remató el 1-2 con un sólido cabezazo en el área pequeña. Cinco minutos después, en el 44, Ibrahima Konaté repitió la dosis que dejó en evidencia la desorganización alemana.
Liverpool capitalizó el triunfo en el Segundo Tiempo
Con el partido resuelto, la segunda mitad fue un mero trámite para el Liverpool. Cody Gakpo, a pase de Florian Wirtz, anotó el 1-4 en el 65, y la fiesta la cerró Dominik Szoboszlai con un certero tiro desde lejos en el minuto 70, poniendo el definitivo 1-5.
El Eintracht, con este resultado, confirma que, al menos en esta temporada, sufre demasiado para competir en la élite de la Liga de Campeones.
