El tercera base mexicano de los Astros de Houston, Isaac Paredes, ha decidido no someterse a una cirugía tras sufrir una grave distensión en el tendón del muslo derecho, lesión ocurrida el pasado 19 de julio en un juego ante los Marineros de Seattle. En lugar de pasar por el quirófano, el estelar jugador optó por un tratamiento de rehabilitación con inyecciones de plasma rico en plaquetas (PRP), con la esperanza de regresar antes del final de la temporada 2025.
Esta decisión médica, que evita un periodo de recuperación de al menos seis meses, mantiene latente la posibilidad de que Paredes vuelva a los diamantes en la recta final de la campaña. El sonorense, quien fue seleccionado al Juego de Estrellas este año (aunque no asistió por razones personales), lideraba a los Astros con 19 cuadrangulares y un destacado OPS+ de 130, reafirmando su valor como uno de los bates más peligrosos del equipo.
Ante su ausencia, la organización texana ya ha tomado medidas, incorporando nuevamente a Carlos Correa para fortalecer la esquina caliente, además de sumar al versátil Ramón Urías para ampliar la profundidad del infield.
Pese al golpe que representa perder a una de sus principales figuras ofensivas, los Astros —líderes del Oeste de la Liga Americana— confían en que la rehabilitación de Paredes sea exitosa y logre reintegrarse de cara a una posible postemporada. Su evolución será monitoreada cuidadosamente en las próximas semanas.
