Luis Rubiales se ha negado a dimitir como presidente de la Federación Española de Fútbol tras su comportamiento el domingo en la final de la Copa del Mundo femenina.
“No voy a dimitir, no voy a dimitir”, dijo ante una asamblea general extraordinaria convocada por la federación. “Se está produciendo un asesinato social”.
Rubiales se disculpó por el beso el lunes antes de que la Fifa, organismo rector del fútbol mundial, le abriera un expediente disciplinario el jueves. El viernes se disculpó por agarrarse la entrepierna mientras lo celebraba en la zona VIP del Estadio Australia, con la Reina Letizia de España y su hija de 16 años cerca.
Las informaciones generalizadas en España apuntaban a que Rubiales anunciaría su dimisión el viernes, pero en lugar de ello prometió “luchar hasta el final”.
“Estoy dispuesto a ser vilipendiado para defender mis ideales”, añadió. “No merezco esta persecución que estoy sufriendo.
“Por supuesto que tengo que pedir disculpas, a la Reina y a todos los que se han sentido ofendidos. He estado en innumerables palcos y nunca me había comportado así”.
