El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, no asistió el martes a la reunión de la Comisión de la Fórmula 1, órgano encargado de elaborar las normas.
Su ausencia fue el primer ejemplo de su decisión de apartarse de la gestión directa del día a día de la F1 tras una serie de polémicas en los últimos meses.
La reunión estuvo presidida por el nuevo director de monoplazas de la FIA F1, Nikolas Tombazis, y el presidente de la F1, Stefano Domenicali.
Entre una serie de cambios se encuentra la revisión del sistema de puntos para evitar la polémica surgida en el Gran Premio de Japón del año pasado, cuando Max Verstappen y su equipo Red Bull no tenían claro si el holandés había ganado el título mundial.
La polémica surgió porque el reglamento se había modificado con la intención de aclarar el sistema de puntos para las carreras que no se disputaban a distancia completa, pero la redacción utilizada no había logrado su objetivo.
La nueva redacción pretende reflejar la intención original de esos cambios, que pretendían introducir una escala de reducción de puntos para las carreras en función de la distancia original que se hubiera completado.
Entre otras adiciones al reglamento, se aprobaron nuevos neumáticos mejorados para lluvia.
Se estrenarán en el Gran Premio de Emilia-Romaña, quinta carrera de la temporada, que se celebrará del 16 al 18 de abril.
Se dice que el neumático es “más eficaz que la especificación anterior” – el pobre rendimiento del neumático de lluvia “extremo” de Pirelli ha sido uno de los principales factores de que las carreras en mojado se hayan visto afectadas por retrasos tan prolongados que el neumático intermedio es utilizable nada más empezar.
Un comunicado de la F1 y del organismo rector, la FIA, añade que el nuevo neumático no requiere el uso de mantas calefactoras, que la FIA está tratando de eliminar por motivos de sostenibilidad.
Y los equipos ayudarán a evaluar nuevas carrocerías destinadas a reducir las salpicaduras y aumentar la visibilidad en condiciones de lluvia.
Otros cambios acordados fueron la flexibilización de la regulación de los mensajes de radio entre pilotos y equipos en los grandes premios y del uso del “parc ferme” en las pruebas al sprint.
Parc ferme es un término del automovilismo que describe un sistema por el cual no se permite que los equipos trabajen en los coches más allá de cierto punto del fin de semana, salvo para sustituir piezas dañadas y otros pequeños cambios.
El nuevo enfoque “permite un mayor margen para cambiar componentes que son propensos a dañarse”.
Se ha introducido un periodo de inactividad invernal tanto para los equipos como para los fabricantes de grupos motopropulsores, a imagen y semejanza del que se aplica en verano únicamente a los equipos.
También se aprobaron varios cambios en los circuitos:
- Modificaciones en el circuito urbano de Jeddah, en Arabia Saudí, para mejorar la visibilidad en la entrada de las curvas.
- Reasfaltado completo de los circuitos urbanos de Azerbaiyán y Miami.
- Mayor espacio entre las posiciones de parada en boxes en Zandvoort (Países Bajos).
- Y un nuevo edificio de boxes e infraestructura de paddock en Losail (Qatar).
Todos los cambios están sujetos a la aprobación del órgano legislativo de la FIA, el Consejo Mundial del Automovilismo, que preside Ben Sulayem.
