Tyson Fury tiene hasta el viernes 26 de agosto para decidir, y ha informado al CMB de que seguirá luchando, desmintiendo las sugerencias anteriores de que se retiraría; una pelea por el campeonato indiscutible con Oleksandr Usyk, el reciente conquistador de Anthony Joshua, sigue estando en la mira de Fury
El campeón de los pesos pesados del CMB había planteado la posibilidad de retirarse y el CMB le había dado de plazo hasta el viernes 26 de agosto para confirmar si mantendría o no su cinturón.
Mauricio Sulaimán, presidente del CMB, ha declarado que la “decisión oficial” sobre el estatus de Fury como campeón del CMB se retrasará hasta el próximo viernes 2 de septiembre, debido a la reciente muerte del primo de Fury, Rico Burton.
Sulaiman tuiteó: “El @WBCBoxing reconociendo la tragedia ocurrida en la familia de Fury y en respeto a su dolor ha decidido extender una semana hasta el viernes 2 de septiembre la decisión oficial de @Tyson_Fury respecto a su condición de peso pesado.”
Sin embargo, Fury ha dado instrucciones a su equipo de promoción para que informe al CMB de su intención de retomar su carrera como boxeador.
El púgil de 34 años está dando todos los indicios de que tiene como objetivo una pelea por el campeonato mundial indiscutible de los pesos pesados contra Oleksandr Usyk.
El ucraniano defendió el sábado los cinturones de la AMB, la OMB y la FIB al ganar su revancha con Anthony Joshua.
Tras su último combate, Usyk llegó a declarar que el único combate que le interesaba ahora era el de Fury.
El promotor de Usyk, Alex Krassyuk, ya ha declarado a Sky Sports que la pelea con Tyson Fury está “en ciernes”.
La decisión de Fury de retener el cinturón del CMB es un paso más hacia ese enfrentamiento.
“Ambos púgiles lo quieren”, ha dicho Frank Warren, copromotor de Fury.
“Estoy seguro de que podemos hacerlo realidad y coronar a Tyson Fury como el indiscutible campeón mundial de los pesos pesados”.
“Será la mayor pelea de pesos pesados en mi época de boxeador”.
