La gloria eterna suele cobrarse algunas facturas físicas. En una reciente charla con el periodista Gastón Edul, el arquero de la Selección Argentina, Emiliano “Dibu” Martínez, dejó al descubierto una impactante secuela derivada de la lesión que sufrió semanas antes de arrancar la máxima justa internacional defendiendo la valla del Aston Villa.
A pesar de padecer una fractura en su mano derecha, el guardameta marplatense priorizó su sueño mundialista y decidió seguir adelante con su preparación competitiva. Para hacer posible su participación bajo los tres postes, el cuerpo médico diseñó una protección especial adaptada milimétricamente a su guante.
Gracias a este ingenioso sistema de sujeción, el portero pudo disputar cada uno de los encuentros del torneo y consolidarse como la gran figura del combinado nacional dirigido por Lionel Scaloni.
Sin embargo, el esfuerzo cobró factura permanente: al mostrar su extremidad durante la entrevista, el arquero evidenció la imposibilidad de doblar por completo el dedo anular, sentenciando con absoluta naturalidad: “Es este, no lo puedo doblar bien. Me quedó después del Mundial y me va a quedar de por vida ya”.
Nuevos proyectos familiares en Inglaterra y vigencia en la Albiceleste
Más allá de esta marca imborrable en su físico, el rendimiento del portero sudamericano se mantiene en la élite mundial, consolidándose fecha a fecha como un referente indiscutible tanto en el futbol inglés como en las convocatorias de la Albiceleste, donde continúa escribiendo páginas doradas.
En paralelo a la alta competencia deportiva, la vida familiar del guardameta también registra novedades importantes en territorio europeo. Mandinha Martínez, esposa del futbolista y diseñadora de interiores, anunció recientemente la apertura oficial de Fox & Fern, un innovador espacio recreativo e infantil en Inglaterra concebido para estimular el desarrollo cognitivo y fortalecer la autoestima de los niños, un proyecto personal inspirado directamente en su propia experiencia como madre de Santi y Ava.
