Gianni Infantino se enfrentará a los dirigentes del futbol que quieren su dimisión, al presidir el jueves el Consejo de la FIFA, de 37 miembros, donde se reunirá por primera vez con los altos cargos del organismo desde que fracasó su plan de privatizar parcialmente torneos como la Copa del Mundo.
Los cuatro puntos que se revisarán: la propuesta de Infantino, retirada con rapidez, de vender una participación permanente en los derechos del torneo a inversores privados encabezados por Joshua Kushner; el pago a las 211 federaciones miembro de la FIFA con cargo a sus reservas de aproximadamente 6 mil millones de dólares, los procedimientos disciplinarios de la FIFA y sus estándares de gobernanza.
También se espera que los miembros del consejo debatan sobre el Premio de la Paz que se le otorgó el año pasado a Donald Trump.
El enfrentamiento de Infantino con sus adversarios más decididos de Europa (UEFA), y Norteamérica (Concacaf), llega antes del plazo del 18 de noviembre para que los candidatos se inscriban en la elección presidencial de la FIFA, que se celebrará en marzo de 2027 en Rabat, Marruecos.
Es la mayor crisis de los casi 11 años de presidencia del italo-suizo, aunque por ahora, sus opositores no han elegido a un candidato para enfrentarlo en las próximas elecciones. En un orden del día inusualmente largo, una sección de cuatro partes promete un debate encarnizado en la sala de reuniones del sótano de la sede de pizarra y vidrio de la FIFA, junto al zoológico de Zúrich.
En el núcleo de los cuatro asuntos está el estilo de liderazgo cada vez más ejecutivo y unipersonal de Infantino, que llevó a su propio director de operaciones Kevin Lamour, a calificar la escisión prevista de FIFA Forward Enterprise como “el proyecto de una persona”.
Sin embargo, no está claro si la mayoría de las 211 federaciones quiere votar para sacar a un presidente que les ha enviado varios millones de dólares adicionales procedentes de la FIFA, una entidad sin fines de lucro bajo la legislación suiza que, en la práctica, ellas mismas poseen.
Oferta millonaria
El calendario permite que los presidentes en funciones impulsen un bono con ingresos del Mundial, que en tiempos de Joseph Blatter era de 250 mil dólares, durante el periodo oficial de elecciones.
Para la elección de la FIFA de 2027, el periodo oficial comenzó en abril de este año en el Congreso celebrado en Vancouver. Se espera que Infantino proponga que cada uno de los 211 miembros reciba 15 millones de dólares adicionales en el ciclo comercial 2027-2030, además de los 10 millones ya prometidos, en un total de 25 millones, como parte de un fondo de 6 mil 350 millones de dólares para el desarrollo del próximo ciclo mundialista.
La FIFA estima que se generaron aproximadamente 15 mil millones de dólares en ingresos en el ciclo 2022-26, incluido el Mundial masculino organizado por Estados Unidos, Canadá y México, significativamente por encima de las proyecciones, dijeron a Ap fuentes cercanas al organismo internacional.
La oferta que ahora presentaría Infantino parece contrarrestar la propuesta de la UEFA y sus aliados, presentada el mes pasado, de que la FIFA podría permitirse entregar a cada miembro un pago único de 10 millones de dólares con cargo a las reservas de efectivo.
La proposición de la UEFA se planteó en el contexto de sostener que la FIFA no tenía necesidad de recaudar 4 mil 200 millones de dólares de inversores privados a cambio de una participación permanente del 20 por ciento en la filial Forward Enterprise, que gestionaría los derechos comerciales de todos los Mundiales y Mundiales de Clubes.
Esos 4 mil 200 millones de dólares habrían financiado la oferta de Infantino en julio de 20 millones de dólares para cada federación miembro que aprobara el plan de venta antes de un plazo de mediados de septiembre.
La UEFA presentó solicitudes ante tribunales en Estados Unidos en agosto para pedir autorización para obtener pruebas de la FIFA y de la firma de inversión de Kushner, empresario cercano a Donald Trump, con vistas a una posible denuncia penal contra Infantino en Suiza.
Los abogados de la UEFA sostienen que los 4 mil 200 millones de dólares podrían ser “un precio fraudulentamente fuera de mercado promovido por Infantino para su propio beneficio”.
La FIFA pidió a los tribunales de Estados Unidos que rechazaran las solicitudes de obtención de pruebas y acusó a la UEFA de llevar a cabo una “campaña de difamación”.
El cómo y el porqué de que Infantino creó un premio de paz y se lo entregó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el sorteo del Mundial el pasado diciembre en Washington, forma parte de quejas formales de la federación noruega de futbol ante los responsables de ética y gobernanza de la FIFA.
Caso Balogun
También se espera que se presente una propuesta para prohibir explícitamente la suspensión de las sanciones automáticas de un partido en el futuro, sobre todo tras el paso del estadunidense, Folarin Balogun, quien fue eximido de un castigo en el Mundial 2026.
Los vínculos de Infantino con Trump, y los posibles conflictos de interés, alimentaron el escrutinio sobre decisiones disciplinarias de la FIFA en el Mundial que permitieron que el astro portugués, Cristiano Ronaldo y el delantero estadunidense, Folarin Balogun siguieran jugando después de ser expulsados.
Un tercer caso, revelado en reportes de prensa la semana pasada, también planteó dudas sobre cómo Congo, cuya federación de futbol mantiene estrechos vínculos con Infantino, no fue sancionado pese a que el arquero, Lionel Mpasi no era elegible para cuatro partidos de clasificación que disputó.
