Italia terminó su primera ventana bajo Roberto Mancini con otra señal de recuperación. La Azzurra venció 3-1 a Turquía en el estadio Renato Dall’Ara y sumó su segundo triunfo en cuatro partidos de la Nations League.
Gianluca Scamacca abrió el marcador en el minuto 26. El delantero aprovechó un rebote dentro del área después de un centro de Giovanni Di Lorenzo y remató de volea para enviar el balón al fondo de la portería turca.
El partido volvió a complicarse después del descanso. Aral Şimşir apareció sin marca en el segundo poste y convirtió el empate en el minuto 61, premiando una etapa en la que Turquía consiguió incomodar a Italia mediante la posesión y los ataques por las bandas.
La reacción italiana solamente tardó cuatro minutos. Nicolò Barella ejecutó un tiro libre hacia el segundo poste y Riccardo Calafiori superó a su defensor para marcar de cabeza el 2-1, su primer gol con la selección absoluta.
Pio Esposito cerró el triunfo en el minuto 87. Issa Doumbia desbordó por la derecha y Alessandro Romano intentó rematar dentro del área, pero el delantero alcanzó a desviar el balón para establecer el 3-1 definitivo.
Mancini realizó nueve cambios respecto al empate contra Francia y ofreció oportunidades a jugadores como Doumbia y Antonio Vergara. Italia no dominó completamente el encuentro, pero mostró profundidad, capacidad de respuesta y mayor contundencia en las dos áreas.
La victoria llevó a Italia hasta el segundo puesto del Grupo A1 con siete puntos. Francia lidera con diez, Bélgica quedó tercera con seis y Turquía permanece última sin unidades después de perder sus cuatro compromisos.
Italia todavía deberá visitar a Bélgica y recibir a Francia, pero ahora controla su camino hacia los cuartos de final. Después de comenzar con una derrota 2-0 ante los belgas, la Azzurra acumuló siete de los siguientes nueve puntos y volvió a ilusionarse con un verdadero renacer.
