Roberto Mancini rompió el silencio respecto al fallo que declaró culpable al Manchester City por graves violaciones a las reglas financieras de la Premier League entre 2009 y 2018, desmarcándose por completo de las posibles implicaciones legales. El actual estratega de la Selección de Italia aseguró previo al compromiso de la Nations League frente a Francia que el caso no representa una preocupación personal.
“No es algo que me concierna. Es un problema del City, desafortunadamente”, declaró tajante desde el Stade de France al ser cuestionado sobre las irregularidades en los pagos percibidos durante su etapa como director técnico del conjunto británico.
Las declaraciones del técnico italiano ocurren días después de que la propia Premier League publicara el veredicto oficial que halló responsable al club de ocultar detalles financieros precisos sobre las remuneraciones de futbolistas y entrenadores.
Pese a reconocer previamente en Turquía la existencia de un doble contrato durante su gestión de 2009 a 2013, Mancini reiteró que la responsabilidad recae exclusivamente en la cúpula del equipo: “El hecho de tener un doble contrato no es mi problema, sino probablemente el de ellos”, sentenciando que la institución se encuentra apelando la resolución.
Los detalles del contrato en Abu Dhabi y el impacto de la sanción
Las investigaciones contra el Manchester City cobraron fuerza tras las filtraciones del medio alemán Der Spiegel en 2018, donde se expuso que Mancini duplicaba su salario base de 1.45 millones de libras mediante un contrato paralelo de asesoría para un club en Abu Dhabi.
Reportes recabados por The Telegraph señalan que estas maniobras habrían permitido al club evitar el pago de aproximadamente 12 millones de libras en impuestos e impuestos sobre la renta ante el fisco británico.
Mancini comandó la época dorada inicial del proyecto tras la compra del club por la familia real de Abu Dhabi en 2008, conquistando la FA Cup en 2011 y la primera Premier League de la franquicia en medio siglo durante la temporada 2011-12.
Pese a que fue cesado en 2013 tras caer en la final de Copa ante el Wigan, la época bajo su mando permanece hoy en el centro del huracán tras confirmarse los serios incumplimientos a las normas financieras de la competición.
