Países Bajos logró rescatar un agónico empate 2-2 en su visita a Grecia dentro de la Jornada 3 de la UEFA Nations League, en un encuentro vibrante disputado por el Grupo A2. La escuadra helena rozó la victoria tras firmar una dominante primera mitad en la que tomó ventaja de dos anotaciones, la reacción del conjunto neerlandés en el complemento, coronada con un remate de Tijjani Reijnders en los minutos finales, evitó la caída visitante y mantuvo el registro de ambos combinados sin conocer la derrota en el torneo continental.
El inicio del partido estuvo marcado por el dinamismo local. Apenas al minuto 13, Christos Tzolis mandó guardar el balón al fondo de la red, pero la acción fue invalidada debido a que Vangelis Pavlidis obstaculizó la visión del guardameta Bart Verbruggen en posición fuera de juego.
La revancha griega llegó al 23′ tras un trazo largo del arquero Konstantinos Tzolakis que el ingresado Giorgos Masouras peinó con precisión, permitiendo a Fotis Ioannidis definir cruzado al rincón inferior derecho para el 1-0.
Antes del descanso, Verbruggen evitó el segundo tras frustrar a Konstantinos Karetsas en el primer poste, pero en el tiempo agregado no pudo evitar la caída de su marco cuando un centro de Ioannidis desde la banda derecha encontró nuevamente a Masouras, quien empujó el esférico para irse al vestidor con una cómoda ventaja de 2-0.
Reacción de la ‘Oranje’ en el complemento
Para la segunda mitad, la tónica cambió por completo con el despertar ofensivo del cuadro neerlandés. Virgil van Dijk recortó distancias al conectar un potente cabezazo en el área chica ante un indefenso Tzolakis. La insistencia visitante continuó provocando estragos, aunque el VAR intervino para anular dos tantos consecutivos a Denzel Dumfries por posición adelantada antes de poder celebrar el ansiado empate.
Cuando el conjunto local se perfilaba para sellar el triunfo y mantener paso perfecto, Reijnders rompió los corazones helenos al conectar una volea a quemarropa en el primer palo para decretar el 2-2 definitivo. Pese a generar ocho disparos y ostentar una alta probabilidad de victoria durante gran parte del trámite, Grecia debió conformarse con la repartición de puntos frente a una escuadra neerlandesa que no bajó los brazos.
