La cuenta regresiva para los campos de entrenamiento de la NFL ya comenzó, pero dos de los quarterbacks más importantes de la generación 2026 siguen sin cerrar sus acuerdos. Fernando Mendoza, primera selección global de los Raiders de Las Vegas, y Ty Simpson, elegido por los Rams con el pick número 13, son los únicos jugadores de primera ronda que todavía no han firmado sus contratos de novato.
La situación ha generado dudas entre los aficionados, especialmente en Las Vegas, donde Mendoza está llamado a convertirse en el quarterback del futuro de la franquicia.
Sin embargo, diversas fuentes coinciden en que el retraso no está relacionado con el valor total del contrato, ya que las cifras están prácticamente establecidas por la escala salarial para novatos implementada por la NFL desde 2011.
¿Cuál es el principal obstáculo en las negociaciones de Fernando Mendoza?
El principal punto de discusión sería la estructura del bono por firma. Como primera selección global del Draft, Mendoza tiene proyectado un contrato de cuatro años por aproximadamente 57.3 millones de dólares totalmente garantizados, incluyendo un bono de firma superior a los 38 millones.
Aunque la cantidad está definida, ambas partes negocian la forma en que ese dinero será entregado. En los últimos años, varios quarterbacks seleccionados en la parte alta del Draft han recibido la totalidad de su bono en un solo pago, mientras que algunas franquicias prefieren dividirlo en varias entregas.
¿Cuáles son los detalles que detienen la negociación?
De acuerdo con analistas contractuales, los Raiders mantienen una estructura tradicional de pagos escalonados, mientras que el entorno de Mendoza busca un desembolso más inmediato, algo que se ha convertido en una práctica cada vez más común para las primeras selecciones.
El quarterback ha participado en las actividades de temporada baja de los Raiders, por lo que realmente no hay preocupación de una ausencia para la campaña regular de 2026.
