Siguen las polémicas de la temporada baja de la NFL. El receptor de los Kansas City Chiefs, Rashee Rice, fue ingresado a prisión tras violar los términos de su libertad condicional al dar positivo por THC, una sustancia vinculada al cannabis.
Debido a este arresto, el jugador de 26 años se perderá el inicio de las actividades organizadas del equipo (OTA), las cuales fueron programadas para la próxima semana en las instalaciones de la franquicia. El minicampamento está programado para celebrarse entre el 9 y el 11 de junio.
De acuerdo con los registros judiciales del condado de Dallas, Rice fue recluido a las 12:25 horas de este martes 19 de mayo y se le ordenó que cumpla de manera inmediata con una sentencia previa de 30 días de cárcel, por lo que la fecha de liberación programada para el próximo 16 de junio.
El antecedente penal
La situación legal de Rice se deriva de un incidente automovilístico ocurrido en 2024, cuando participó en carreras de alta velocidad en una autopista de Dallas. Tras declararse culpable de dos cargos graves de tercer grado, el receptor fue sentenciado en julio pasado a cinco años de libertad condicional diferida y a un periodo de 30 días de prisión que debía cumplir en algún punto de dicho proceso.
La falta detectada en los controles reactivó de forma obligatoria la pena carcelaria, lo que interrumpe su preparación de cara a la temporada e impide su participación en el campamento obligatorio de los Chiefs del próximo mes. Hasta el momento, la directiva de Kansas City no he emitido comentarios al respecto.
Un historial lleno de polémicas
Este arresto añade un nuevo capítulo a la compleja vida del receptor fuera de los emparrillados. Debido al mencionado choque de 2024, Rice ya cumplió una suspensión de seis partidos al inicio de la temporada de 2025 y fue obligado a pagar más de 115 mil dólares para indemnizar a las víctimas.
Además, enfrentó una demanda civil por más de un millón de dólares, la cual fue interpuesta por la madre de sus hijos, quien lo acusó de agresión física, aunque la NFL no impuso sanciones adicionales por falta de pruebas concluyentes para este caso en particular.
El futuro de Rice con los Chiefs es una incógnita, ya que este receptor elegido en la segunda ronda de 2023 entra a su último año de su contrato de novato y debería ser en 2026 cuando se negocie una posible extensión.
