Aston Villa convirtió Villa Park en una fiesta interminable y aplastó 4-0 al Nottingham Forest en la Europa League en una noche donde todo le salió bien al equipo de Unai Emery. Desde el primer silbatazo, los locales se adueñaron del partido, empujados por una grada que olió sangre desde temprano y que terminó celebrando una goleada construida con paciencia, presión y contundencia.
El Forest quiso responder con intensidad física, pero pronto quedó atrapado en el ritmo del Villa. Ollie Watkins avisó primero con un cabezazo peligroso y después apareció Emiliano Buendía, el futbolista más lúido del ataque, para encender cada ofensiva. Nottingham sobrevivía gracias a rechaces y despejes improvisados, mientras Stefan Ortega comenzaba a convertirse en figura bajo los tres postes.
La resistencia visitante se rompió al minuto 36. Buendía filtró un balón preciso y Watkins definió desde corta distancia para abrir el marcador. El delantero inglés lo celebró con rabia frente a la tribuna, consciente de que el gol premiaba un dominio que ya era evidente. Forest, golpeado anímicamente, llegó al descanso con la sensación de haber perdido mucho más que un solo tanto.
Buendía marcó el rumbo
En la segunda mitad, Aston Villa encontró todavía más espacios. El equipo de Emery adelantó líneas y obligó al Forest a refugiarse cerca de su área. La jugada decisiva llegó al 55’, cuando Pau Torres cayó dentro del área y el VAR confirmó el penalti tras una infracción de Nikola Milenkovic. Buendía tomó el balón y definió con calma para el 2-0, desatando otra explosión en Birmingham.
Nottingham intentó reaccionar con cambios ofensivos y algunos disparos aislados de Chris Wood e Igor Jesus, pero Emiliano Martínez respondió con seguridad cada vez que fue exigido. Aston Villa, en cambio, mantuvo la agresividad y siguió atacando como si el encuentro todavía estuviera empatado. Morgan Rogers y Watkins encontraron espacios constantes entre líneas y terminaron destrozando a la defensa visitante.
John McGinn apareció entonces para firmar la sentencia definitiva. Primero marcó al minuto 77 con un remate cruzado tras asistencia de Watkins y, apenas tres minutos después, volvió a castigar al Forest con otra definición dentro del área luego de una gran acción de Rogers. El capitán escocés convirtió el tramo final en una exhibición absoluta del Villa.
Villa Park terminó en carnaval
Los últimos minutos fueron un monólogo local. Nottingham Forest apenas resistía mientras Aston Villa movía la pelota entre ovaciones. Emery aprovechó para refrescar el equipo con varios cambios y la grada respondió cantando cada toque de sus jugadores. Del otro lado, el Forest terminó resignado, consciente de que nunca encontró la manera de competir realmente en Birmingham.
El silbatazo final confirmó la goleada y dejó una imagen contundente: Aston Villa atraviesa uno de sus momentos más sólidos de la temporada. Watkins, Buendía y McGinn encabezaron una actuación dominante que hizo vibrar Villa Park y que manda un mensaje claro al resto de la Premier League. Nottingham Forest, en cambio, salió golpeado tras una noche en la que fue superado de principio a fin.
