El Atlético de Madrid sufrió este miércoles para superar los octavos de final de la Champions League ante el Tottenham Hotspur (3-2), a pesar del 5-2 de la ida, encomendado a un magnífico Juan Musso que realizó varias paradas de mérito para sostener la ventaja de los rojiblancos y acudir a la cita de cuartos con el Barcelona.
El argentino, que remplazó a un Jan Oblak que no viajó a Londres por problemas físicos, sostuvo a los suyos con una actuación estelar que evitó la debacle en un Tottenham Stadium, que a pesar de lo mucho que se jugaban los suyos, presentó una pobre imagen con muchos asientos vacíos.
Ya lo avisó Diego Pablo Simeone y Johnny Cardoso en la previa. Todos sabían que no iba a ser un partido fácil, aunque todo pudo ser diferente a los seis minutos de juego cuando Ademola Lookman envió el balón a la red tras un pase de Giuliano Simeone al segundo palo.
El nigeriano remató libre de marca y despertó el júbilo entre los 2 mil 800 hinchas visitantes que llenaron el estadio, aunque poco después el VAR rectificó el fuera de juego del delantero.
Esto sirvió como aviso para los ‘Spurs’ que no tardaron en despertar. Todo el peligro vino por la parte izquierda donde Nahuel Molina ocupo el carril en detrimento de Marc Pubill, que esperó su turno en el banquillo.
Mathys Tel desesperó al lateral argentino, que era superado una y otra vez. El francés avisó hasta en tres ocasiones, pero en todas se topó con un Musso muy bien posicionado.
El Atlético de Madrid, por su parte, centró todo su peligro en la banda derecha con Simeone y Marcos Llorente, aunque a este último le faltó frescura en el último pase.
Cuando el partido estaba controlado, en el minuto 30 llegó el primer golpe para los rojiblancos. Tel, que siguió siendo un incordio para la zaga visitante, envió un centro medido para que Kolo Muani, que encontró el hueco entre la espalda de Robin Le Normand y Molina, mandara a la red el balón.
El estadio estalló y creyeron en la remontada. Minutos después llegó el momento clave del partido, en el que , de nuevo, Musso fue salvador. El argentino sacó una mano milagrosa en el mano a mano ante Tel, que siguió siendo el más peligroso. De haber marcado el tanto, la historia podría haber sido totalmente diferente.
Justo antes del descanso, los rojiblancos pudieron inaugurar su marcador. En primera instancia, Julián Álvarez, que cumplía cien partidos con la entidad, envió el esférico rozando el larguero y Simeone obligó a Guglielmo Vicario a realizar una gran estirada.
Tras el descanso, cuando apenas habían transcurrido dos minutos, el ariete argentino asestó lo que parecía el golpe definitivo. La ‘Araña’ culminó una contra brillante tras recibir de Lookman para, por momentos, sentenciar la eliminatoria.
A pesar del tanto, la alegría duró poco. Los ‘Spurs’ volvieron a meterse en la pelea por medio de Xavi Simons, que se sacó un latigazo de la chistera en el que poco pudo hacer Musso.
A partir de ese instante los de Igor Tudor sacaron el orgullo para anotar el tercero, pero de nuevo se toparon con el guardameta argentino, que evitó que el cuadro colchonero echara en falta a Oblak. Primero despejó dos remates de Pedro Porro y después sacó un remate de cabeza de Micky van de Ven.
El peor momento había pasado y el Tottenham, ansioso por recortar distancias en la eliminatoria, comenzó a dejar espacios atrás. Esto lo aprovechó el Atlético de Madrid para dar el golpe definitivo.
Alvarez, que en la anterior jugada desaprovechó un mano a mano, lanzó un saque de esquina al primer palo para que David Hancko se adelantara en el primer palo para empatar el duelo.
En ese momento el Tottenham bajó los brazos y los visitantes controlaron el partido, aunque en el minuto 90 José María Giménez cometió un penalti que el propio neerlandés transformó.
Los cinco minutos de descuento, los de Simeone resistieron y se vuelven a meter a octavos dos años después donde ya espera el Barcelona.
