No fue un juego brillante, pero sí uno en el que el Real Madrid demostró por qué es un gigante de Europa, por qué el Santiago Bernabéu pesa como pocos estadios y por qué siempre es candidato en la Champions League: un golazo de Aurélien Tchouaméni y un tanto de Vinícius Jr que fue la estocada final, marcaron la victoria por 2-1 ante el Benfica.
Había tensión por todas partes. Para Álvaro Arbeloa y el resto del plantel tras la derrota ante Osasuna, por la polémica racista que inhabilitó a Gianluca Prestianni y hasta para José Mourinho, quien no estuvo en el banquillo donde tanto se le quiso, por una expulsión: mesa servida.
Todos esos ingredientes parecían marcar el camino del juego, pero la realidad es que no fue ni la mejor presentación merengue y tampoco por parte de los portugueses, pero el partido se disputó como lo que era, una eliminatoria de Champions a matar o morir y ambos equipos lo entendieron a la perfección.
El Benfica era consciente de que debía anotar primero porque encajar significaba la obligación de marcar, como mínimo, dos goles para forzar el alargue y cumplió a cabalidad con esa misión pese a una atajada maravillosa de Thibaut Courtois, Rafa Silva tuvo algo de suerte y puso el empate global. Rondaban fantasmas.
Pero Aurélien Tchouaméni despejó las dudas iniciales al minuto 16, apenas dos después del gol de los portugueses, con un gol a lo Toni Kroos, que recordó a aquel ‘8’ que enamoró a los merengues con un disparo desde el borde del área grande ajustado al poste derecho imposible para Antoliy Trubin.
Fue un intercambio de golpes que no favoreció al partido, porque el Benfica fue un poco más precavido y al Madrid le costó encontrar las rutas para hacer daño, mientras la posesión de pelota se repartió y no fue trascendental.
Quien sí logró serlo fue Thibaut Courtois, imperial en prácticamente todo lo que se le exigió -retomando el puesto como mejor arquero del mundo- y con una atajada del estilo Final de Champions 2022 ante el Liverpool que frustró las ilusiones de los lisboetas.
Retomó protagonismo el Benfica en la segunda parte, intentó ir más al frente pero no encontró tierra prometida, quien sí lo hizo fue Vinícius Jr., dejando fuera los silbidos, abucheos y cuestionamientos: apareció al 80′ para apagar la motivación de los portugueses.
Fue una definición precisa, de derecha, sin levantar la pelota y a segundo poste, inatajable para Trubin, quien no pudo hacer de héroe ante el mismo rival al que le marcó un gol en el último juego de la Fase de Liga.
Con global de 3-1 que selló una victoria necesaria en el momento donde la temporada se pone seria, Real Madrid certificó su boleto a Octavos de Final y conocerá a su rival en el sorteo que se celebrará este viernes en Nyon, Suiza.
